Desafío Ancha es Castilla 2017
by on 25 abril, 2017 in ruta

Desafío Ancha es Castilla 2017, 500 Km de curvas: una ruta realmente monstruosa!!!

El pasado sábado, 22 de abril, tuvo lugar la primera edición de este evento moto-turístico, y tras finalizarlo con éxito, espero que sea el comienzo de una saga que se perpetúe muchos años. La primera noticia que tuve del evento fue gracias a un amigo que pertenece al club organizador, un cartel que prometía 500 Km de curvas por Ávila y Salamanca, y un video promocional de otras rutas organizadas por Kilómetro Motero… la cosa pintaba bien y a pesar de no saber cómo iba a estar el tiempo en esa fecha, me inscribí con un mes de antelación.

De qué va todo esto?

Nunca he asistido a este tipo de eventos, las concentraciones no me llaman nada, pero esto era diferente, era puramente ruta y carretera (y menos circo). El viernes previo a la salida se hacía la inscripción definitiva, la entrega de dorsales y libro de ruta, y un briefing de seguridad. En ese momento me di cuenta de lo pardillo que soy en este mundillo, ya que no tenía ni idea de lo que era un roadbook ni de cómo se usaba… Nada que no pudiese apañar rápidamente. Lo primero que hice al llegar a casa fue descifrar las indicaciones del roadbook y apañarlo para poder poner en la bolsa sobre depósito (luego descubrí cómo la gente hace inventos geniales con “taper” y otras soluciones de andar por casa). Por suerte conocía la mayor parte de la ruta que transcurría por la provincia de Ávila, y la parte de Salamanca tampoco me era desconocida.

Por desgracia, no hubo acuerdo con los ayuntamientos de Candeleda y Arenas de San Pedro, y tras estar aprobado, denegaron el permiso y no se pudo realizar la parte que para mí era más interesante, desde Candeleda hasta El Pico, pasando por Arenas, Guisando, El Hornillo y El Arenal (este no es lugar para conjeturas y más detalles al respecto, pero cualquiera que haya tratado de organizar un evento alguna vez sabe lo que significa tratar con la administración pública). Por falta de tiempo, la organización no pudo rectificar el itinerario y se optó por hacer un tramo neutralizado libre. Más delante detallaré cada tramo de la ruta.

Vamos al lío. La salida era desde la localidad de Martiherrero, entre las 8:00 y las 9:00, de forma escalonada según el dorsal que llevases. Allí me junté con un compañero de rutas con el que había quedado previamente, y otro par de motos más que nos acompañarían el resto del día. Desde este momento ya se podía ver el trabajo de la organización, todo muy currado. Salimos de los últimos, cerca de las 8:50.

1ª parte: Martiherrero – Gavilanes

El primer tramo del día iba desde Martiherrero hasta el pueblo de Gavilanes en el valle del Tiétar. Tras la salida había que cruzar Ávila para ir hacia San Bartolomé de Pinares, pasando los puertos de El Boquerón y Arrebatacapas, viejos conocidos. Carretera rugosa de montaña, un paisaje primaveral precioso. A mí, estas carreteras me gustan para ir de paseo, sin prisa, lo considero territorio Trail, como pronto pudimos ver al pasarnos a buen ritmo un nutrido grupo de BMW’s GS. Al llegar a San Bartolomé, primer control fotográfico del día. Un selfie junto a la bodega de la cooperativa local para certificar el paso y a seguir la ruta. Se mantiene este tipo de carretera hasta llegar a Cebreros. Aquí estaba el segundo control del día, en la gasolinera saliendo hacia El Tiemblo, siguiente destino. Esta carreta de enlace entre los dos pueblos (AV-512) tiene bastante mejor asfalto, pero es un tramo corto y no da tiempo a disfrutar mucho de ella. Había que atravesar el El Tiemblo siguiendo el trazado de la antigua N-403, para cruzar después la presa del embalse de El Burguillo y llegar al siguiente control de paso.

Control horario en El Burguillo

Desde aquí había que salir brevemente a la nacional, cruzar el puente sobre el embalse y tomar la conocida carretera que va por las orillas de El Burguillo, AV-902. Muy frecuentada por motos los fines de semana gracias a su buen asfalto y magnificas curvas para disfrutar de lo lindo. La parte revirada acaba en una larga recta que nos deja en el pueblo de Navaluenga. Desde aquí la ruta se hace más cómoda y recta hasta llegar a Burgohondo, donde se toma el desvío hacia Villanueva de Ávila / Mijares (AV-901).

Por esta carretera se asciende hacia el Puerto de Mijares. Al principio tenemos un buen firme con carriles separados y curvas rápidas hasta llegar a Villanueva de Ávila. A partir de aquí empieza la carretera de montaña característica de los puertos de la zona. La subida a Mijares por la cara norte realmente enamora, una preciosidad de puerto. Podéis leer más sobre Mijares y la vertiente sur siguiendo este link.

Tras parar en el alto de Mijares, quedaba el descenso hasta el pueblo del mismo nombre, desde donde sale el desvío a Gavilanes, parada prevista para almorzar y pasar un rato antes de hacer el tramo neutralizado. Gavilanes y su club motero se curraron un gran recibimiento. Disfrutamos de una rica tortilla en uno de los bares de la plaza y pillamos cacho en el sorteo que había organizado Kilómetro Motero: yo gané una papeleta para el sorteo de una entrada al GP de Aragón (organizado por el club local), y otro compañero pilló un vale de gasolina de 5€.

Este es el primer tramo de la ruta:

2ª parte: tramo neutro, cara sur Puerto El Pico

Debido a la rectificación de última hora, la organización decidió que el tramo entre Gavilanes y el Parador de Gredos fuese libre. Se hicieron varias sugerencias a los participantes, pidiendo además no pasar por los tramos “prohibidos” para evitar problemas legales. Como principales opciones estaban tomar la carretera de Pedro Bernardo y Cuevas del Valle (AV-922, tenemos una cita pendiente), o bajar hasta Ramacastañas y hacer el Puerto El Pico en su vertiente sur (N-502), desde abajo. Nosotros elegimos esta segunda opción, más rápida y apta para conducción algo más deportiva, carretera nacional, suele tener tráfico los fines de semana, pero es una ascensión que siempre gusta. Después de coronar el puerto, hay que bajar hasta el cruce de San Martín del Pimpollar, a la altura de la Venta de Rasquilla, para coger la carretera AV-941 hasta llegar al Parador.

Os dejo los mapas de la ruta original y las dos propuestas alternativas.

Original

Alternativa rápida:

Alternativa lenta:

3ª parte: Gredos, La Covatilla y llanura salmantina

Poco antes de las dos de la tarde, sobre el horario previsto, llegamos al Parador de Gredos, listos para aprovechar el primer turno de comidas. El menú era básico y sin opciones, patatas revolconas y entrecot de ternera. Nada del otro mundo para lo que se acostumbra a comer en la provincia, pero hay que entender que era una comida grupal de 170 personas aprox…

Tras comer y superar la tentativa de mandar todo a la mierda por echar una siestecita, retomamos la ruta. La salida estaba prevista entre las 15:30 y las 16:30. Sin control estricto por dorsal como a la mañana, los participantes fuimos saliendo de forma natural y ordenada según se acababa de comer, cada uno a su ritmo.

El primer tramo era completar la AV-941 hasta Barco de Ávila. Esta carretera tiene buen agarre, aunque tiene muchos “serpentines” de alquitrán para arreglar los desperfectos debidos al duro clima de la zona. Es una carretera agradable para ir en moto, con zonas de curveo, zonas de descanso y varias travesías con bares muy recomendables en cada pueblo (sobre todo en Navarredonda, Hoyos del Espino y Navacepeda de Tormes). La carretera acaba en Barco de Ávila, dónde se encontraba un nuevo punto de control.

La ruta continúa tomando en Barco la carretera de Béjar (AV-100 / SA-100), con firme en buen estado y trazado sencillo, no muy técnico. Todo cambia al coger el desvío de la estación de esquí de La Covatilla (DSA-180). Aquí empieza una carretera de alta montaña, estrecha y rugosa, con una primera zona donde se suceden 5 giros de casi 180º consecutivos. Aquí lo paso realmente mal, y lo peor era que después había que bajar por el mismo camino… Varias herraduras más y se llega a una planicie que acaba en la estación de esquí. Aquí segundo punto de control fotográfico: selfie y para abajo. Mis sospechas se hacen realidad nada más empezar a bajar: lo voy a pasar mucho peor que en la subida, con susto en una frenada donde el tren trasero me bailó la lambada… Tenía la rueda de atrás en las últimas…

Acabada la tortura de bajar de La Covatilla, retomamos la SA-100 dirección Béjar hasta llegar a la altura de la A-66, donde cruzamos la autovía por debajo y cogimos la antigua N-630 dirección Salamanca. Unos pocos kilómetros, pasamos otro punto de control, y acabamos este tramo de enlace pasando de nuevo bajo la A-66 para coger la carretera de Sorihuela a Piedrahíta (SA-102 / AV-102). Este tramo nos va alejando de las zonas más montañosas y las curvas dejan paso a largas rectas, preparándonos para lo que iba a ser la tónica del final de la jornada. El cansancio va haciendo mella y la falta de cambios de ritmo y curvas no ayuda a pasar mejor el rato.

Antes de llegar a Piedrahíta, nuevo punto de control junto al cementerio, y antes de entrar al pueblo cogemos el desvío hacia Alba de Tormes (CL-510). Laaaaaaaaargas rectas de nuevo, campos de cultivo a los lados y muñecas y culo cada vez más resentidos. A la entrada de Alba de Tormes, nuevo punto de control, a sellar, repostar y continuar dirección Peñaranda de Bracamonte, todo recto, claro. Antes de llegar a Peñaranda, siguiendo el roadbook tomamos el desvío hacia Macotera. A pesar de que las distacias son cortas, se hacen eternas en un terreno tan llano tras muchas horas de moto. Pasamos el control de Macotera a las siete de la tarde, casi fuera del horario. A pesar de no llevar mal ritmo, perdimos mucho tiempo en los repostajes y puntos de control.

Ya solo faltaba el último tramo de la ruta. Dejamos atrás la provincia de Salamanca, y al poco de pasar la “frontera” con Ávila, cogemos la carreta AV-110, que nos llevará hasta la capital abulense y el fin del desafío. Al menos en esta carreta, entre recta y recta hay zonas con alguna curva interesante donde volver a sentirte vivo encima de la moto. Es una carretera facilita, pero para hacer una escapada corta de vez en cuando desde Ávila está bien, la conozco bastante.

Cerca de las 20:00 avistamos las murallas, pasando minutos antes por Martiherrero, donde nos habían acogido tan bien en la salida, y todavía tenían ganas de estar en la carretera saludando a las motos que pasaban. Afronté con mucha calma el kilómetro escaso de callejeo por Ávila hasta la explanada del estadio de fútbol donde estaba el aparcamiento y puesto de recepción. Al bajarnos de la moto nos dimos todos un apretón de manos con la satisfacción de haber completado el desafío, ya sólo nos quedaba ir al control a sellar y recoger el diploma. También disfrutar de la bebida de bienvenida y la fiesta post-ruta, pero yo tenía asuntos pendientes y no pude quedarme, una lástima porque siempre gusta intercambiar impresiones y experiencias con los compañeros de ruta. Al final te vas cruzando con varios participantes durante el recorrido y se crea cierta complicidad y está bien poner cara a las motos y los cascos jejeje.

Conclusiones

Después de este tremendo ladrillo, sólo me queda felicitar de nuevo a la organización por tener todo tan bien calculado y el trato que dieron a todos los participantes, y dar gracias a los pueblos y clubes que facilitan que se puedan llevar a cabo estas actividades. Y saludo especial para los compañeros de ruta claro está, espero que nos juntemos más veces. Prometo editar pronto un video con un resumen de lo que fue la jornada.

Las únicas dos cosas que cambiaría son el tramo final y la comida. El tramo final por toda la llanura, que creo que no aporta gran cosa a la ruta al no tener tiempo de hacer turismo por los pueblos y porque el paisaje no me dice gran cosa. La comida porque creo que en un pueblo o restaurante más pequeño podrían hacer una comida popular mejor, pero no es fácil conseguir un sitio donde den de comer a casi 200 personas fácilmente.

Nos vemos en el desafío 2018.

Salud y V’s!

PD: así acabó mi rueda trasera… por los pelos… no hay que jugársela tanto, antes de una ruta tan larga es mejor llevar la rueda con goma de sobra

2 Responses to Desafío Ancha es Castilla 2017

  1. ruta monstruosa | Puerto de Serranillos - ruta monstruosa

  2. ruta monstruosa | Ducateando Desafío Ancha es Castilla 2017 - ruta monstruosa

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