GP Assen 2015: octava etapa
by on 1 julio, 2015 in dutch tt assen 2015

Un día en París (o «no es París para pobres»).

Hoy toca visitar la capital gala. Va a hacer calor de narices (aunque no tanto como lo que hay en España, según me chivan), así que me pego una ducha, me unto de crema, rescato mi cutre gorra y a la calle. No puedo parecer más turista! Bueno sí, me falta el puto palo-selfie XD

Los chicos de la casa no tienen gran cosa para desayunar, y paso de andar manchando para hacerme un café. A diferencia del B&B de Amsterdam, que podría decirse que era una casa de huéspedes y la única ocupación de la señora, estos muchachos trabajan y hacen su vida y te dejan la habitación, lo que no quita para que sean muy atentos. Total, que me paso por el super de enfrente de la casa y pillo una especie de nestea, y nada para comer porque no veo nada en plan donuts o bollo en ración individual, pero luego encuentro una panadería donde pillo algo con chocolote y a tirar millas.

Al final he decidido empezar el día por el cementerio Père-Lachaise. Aquí están enterrados desde Oscar Wilde hasta Jim Morrison, pasando por Maria Callas, Rossini, Édith Piaf y otras muchas personalidades. Está cerca y puedo ir andando. Una vez allí, accedo por la parte de arriba, desde la plaza Gambeta, y lo malo es que no puedo comprar un plano, y esto es gigante, así que tomo como referencia la tumba de Oscar Wilde en un letrero de la entrada y me lío a caminar entre las tumbas. Es enorme, puedes echar un día entero si quieres. Andando andando llego a la puerta de abajo tras bajar un buen desnivel. Vuelvo a tomar una referencia, la tumba de Morrison, y me acerco a verla (esta es la verdadera y única razón de haber venido aquí, a parte de que ver un cementerio de vez en cuando no está mal). Cuando llego a los aposentos del Rey Lagarto, no veo la típica tumba toda pintarrajeada con el busto de Jim, no sé si está en otro sitio o la han quitado o qué sé yo, pero no voy a gastar más tiempo y energía dando vueltas para enterarme. Salgo por la parte baja, y oh! Sorpresa, una tipa vendiendo planos… Me cagontó… Por un lado empezar la visita desde arriba está guay, porque luego todo es cuesta abajo, pero lo ideal también es tener plano. En la habitación donde duermo hay un libro del cementerio, voy a ver si pone algo de lo del Morrison y me entero de qué ha pasado con la tumba. Por cierto, es la única vallada porque la peña dejaba botellas de whisky y cigarros jeje.

A la salida del cementerio, pillo el metro hasta École Militaire, al otro lado del centro, para ver la Torre Eiffel. Para variar, me equivoco y doy un rodeo, pero enfrente del edificio de École Militaire están los Campos de Marte, y al final de estos, la torre. No hay mucha gente, por suerte. La subida son 5€ a pata, sólo hasta el segundo piso. En ascensor no sé cuanto es, pero más caro y con más cola, y a mi con el primer piso me vale que las alturas y yo no nos llevamos bien. Más o menos 40 minutos de espera y estoy arriba. Eiffel era un jodido sádico, lo hacía todo de metal sin tapar los huecos, para joder a los que tenemos vértigo. Voy algo cagadete, pero me controlo. Allí lo tienen montado de puta madre: cafetería, tienda de souvenirs, chorraditas explicativas… La vista es acojonante eso sí. Ya desde abajo te das cuenta de que el primer nivel está muy por encima de cualquier edificio de alrededor. Saco unas fotejas, y para abajo. Antes de ir a Notre-Dame, entro a un super con idea de pillar pan y fiambre y hacerme un bocata para almorzar, pero deciros que es casi tan caro como comprártelo hecho. Aquí todo vale un cojón, hasta el punto de que venden sobres de jamón york de 2 o 4 lonchas, por unos 3€ el más barato… Al final he pillado un sandwich guarruzo de esos envasado y a correr.

He llegado al paseo junto al Sena para buscar un bus, pero ando y ando y no veo nada. Sentado en un banco descansando, he encontrado una estación de RER (tren de cercanías) que me iba a llevar hasta la catedral en un plis.

Lo primero que iba a hacer es entrar en Notre-Dame, que es gratis, pero hay una cola inmensa bajo el sol abrasador del mediodía, así que me voy a la cola inmensa para subir a las torres, que al menos está a la sombra. Más o menos 45 minutos de espera y para arriba. 8,50€ adultos. 422 escalones en total, por si no había tenido bastantes en la Torre Eiffel. Primero subes a la galería que une las dos torres. Allí están las famosas gárgolas. Ha sido un poco decepcionante enterarme de que son del S. XIX, parte de las reconstrucciones post-revolución. Me molaba la idea de que acojonasen a esas gentes del medievo temerosas de dios jejeje. Aún así, mola mucho, y la vista merece la pena. Luego puedes subir a la torre sur y ver el panorama que rodea a la isla que dio origen a París.

Acabo la visita y la cola para entrar a la iglesia sigue siendo demasiado grande. Me dirijo a echar un vistazo al barrio latino y aprovechar a tomar algo tranquilamente sentado. Esta es la zona más bonita de la ciudad, muchos turistas, pero también tiene vida típicamente parisina. Acabo volviendo a Notre-Dame, al fin y al cabo, tengo pensado coger allí el metro. Esta vez la cola es asumible, en menos de 5 minutos estoy dentro. El interior es gigante, la nave central es muy alta y las vidrieras muy bonitas y también enormes. Doy un rodeo y para fuera. Busco el metro que hay en la misma isla y me dirijo a mi próximo destino: Montmartre.

Todo el mundo dice que mucho cuidado, que es peligroso por las noches, carteristas, etc, etc… Si has vivido en Madrid, pues no es para tanto. Hay que estar al loro, pasar de los de las pulseritas y los regalos y listo. Montmartre es, como su propio nombre indica, un monte, y está coronado por la basílica del Sagrado Corazón (Sacré Coeur). Como no, para llegar hasta arriba, hay que subir más escaleras, viva! También hay un funicular accesible con los billetes de metro. En la subida hay césped y puedes sentarte a disfrutar de las vistas de la ciudad, merece la pena reposar allí un rato mis doloridos pies. Visita del médico al interior de la basílica y doy una vuelta por los alrededores. He ido tarde, 18:30 aprox, y me quedo sin ver el Espacio Dalí, es una pena ya que junto a Van Gogh es de los pocos pintores que me llaman de verdad la atención. Antes de irme, encuentro una terraza muy agradable y decido cenar algo. No son ni las 8 y estoy hecho polvo. El cansancio acumulado se nota.

Toca recogerse, aprovecho que me quedan tickets de metro de sobra y pillo el funicular para bajar, y luego ya metro y a casa. Ha sido un día intenso, una buena ducha y a preparar las cosas para mañana. Quiero salir pronto, mi idea es plantarme en Hondarribia y hacer noche allí, o al menos en la parte francesa del País Vasco, y luego volver a casa. Necesito llegar a Ávila y descansar de las vacaciones…

Mañana os contaré dónde acabo, eso sí, os aseguro que la ruta será monstruosa, de nuevo pista para atravesar La France…

Coste aproximado:
-10 billetes de metro, para pillar descuento: 14,60€
-Torre Eiffel por escaleras: 5€
-Torres de Notre-Dame: 8,50€
-Botella de agua para no morirme junto a la catedral: 2,70€
-Cervezas en happy hour barrio latino (de 16:00 a 22:00): 5€ el tercio
-Cena de un plato con una bebida: 25€ aprox. (el pan va incluído, no lo cobran a parte).

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